
Nace en Quito-Ecuador, el 4 de julio de 1939. En 1961 funda el grupo literario TZANTZICOS (Reducidores de Cabezas). En 1963 impulsa la Asociación de Escritores y Artistas Jóvenes que integró a más de doscientos intelectuales del país. En 1968 participa en la formación del Frente Cultural, que abarca hasta 1979, una amplia actividad en literatura, teatro, investigación social y cine. En 1979 es elegido Miembro del Comité de Cineastas de América Latina y de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. En 1981 funda la Cinemateca Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, de la cual es director hasta la presente fecha. Desde 1990 dirige el Proyecto de Educación por el Arte, que se basa en la filosofía de Herbert Read.
Mantiene la cátedra informal de QUITOLOGÍA y en ese marco impulsa el Proyecto Quitológico y la conceptualización de videos experimentales sobre personajes paradigmáticos de la ciudad (Erophilia: Manuela Espejo, Virgen de Quito, Cantuña, etc.)
Ha publicado OMBLIGO DEL MUNDO (Poesía), TIEMPOS: ANTES DEL FUROR (Narrativa), APENAS DE ESTE MUNDO (Teatro), CONVULSIONARIO (Poesía), FUERA DEL JUEGO, ( Poesía), SESENTA POEMAS, FURTIVOS, POEMAS FURTIVOS, PEATÓN DE QUITO (Poesía), FOOTSTEPS TROUGH QUITO, FABULA DEL SOPLADOR Y LA BELLA (Narrativa), MIRAR DE FRENTE AL SOL (Poesía), REFLEXIONES DE FIN DE SIGLO (Ensayo), QUILAGO, LA MUJER SOLAR (Narrativa), DIGO, MUNDO (Antología Poética), MEMORIA INCANDESCENTE (Testimonio) LOS AÑOS DE LA FIEBRE (Editor).
PEATÓN DE QUITO (1990)
siendo peatón
en Quito
de tanto sentirme visto
decidí mirar,
en cada frente
rayas rotundas de la culpa,
en cada boca
palabras congeladas queriendo salir
cuerpos en las calles
en las casas todo muros todo techos
dándose tiempo para olvidar
no hacer preguntas
volver humo al volcán interno
caminando
me sorprendo de ser yo,
imaginista
sobreviviendo con apenas nada,
dando vueltas sobre mí mismo,
viviendo las cuatro estaciones
en un día
como cuatro temperamentos del mismo obstáculo
sin puesto
sin refugio,
jugando a pasar del adobe al cemento
llevando una verdad en los labios
una mentira,
un chiste de mí mismo agazapado
así no puedo seguir
esperando ver morir
a los difuntos
muertos en vida
ocupando sitios,
enrareciendo el aire
difuntos que persisten
en representar un papel
cuando en el teatro cotidiano
perdieron todo derecho
no se puede convivir con los muertos civiles
que se cuelgan del tablado impidiéndose
su muerte física.