EL
ENCUENTRO "CARRASCO", RAÍCES Y PROYECCIONES
Cada vez que surge el tema del Encuentro sobre
Literatura Ecuatoriana "Alfonso Carrasco Vintimilla",
volvemos a evocar cómo una lejana noche, en la antigua sede de
El Mercurio, aquel se fraguó, entre el anfitrión, Edmundo Maldonado, Jefe de Redacción
del Diario, y dos de sus visitantes y amigos Alfonso Carrasco y Juan
Valdano.
La idea original fue la de una cita entre lectores cuencanos
y escritores ecuatorianos. Poco a poco, el proyecto tomó
forma, creció y se llenó de datos reales, pero
sobre todo de elementos imaginarios. Empezaron por soñar en
la presencia de los grandes del treinta, que todavía
vivían; siguieron con los autores en el exilio; y cuando uno
de ellos propuso invitar a algunos extranjeros, entonces, los
insaciables lectores agotaron la lista de los vivos y los muertos, y
para finalizar creo que habían decidido invitar hasta al
Padre Eterno, primer autor de todo cuanto vemos escrito en el cielo y
en la tierra.
Bromas
aparte, y como lo narró Edmundo Maldonado, en varias
ocasiones, el proyecto tomó perfiles de realidad cada vez
más poderosos, pese a la limitación
económica. En 1978, y gracias al patrocinio definitivo de la
Universidad de Cuenca y de su Facultad de Filosofía y
Letras, se realizó la primera convocatoria. La asistencia de
muchas figuras de nuestras letras constituyó el gran suceso.
Tal como los mentalizadores lo soñaran, por primera vez en
Cuenca el público lector tenía la posibilidad de
entrar en contacto con quienes le habían proporcionado
lecturas inolvidables.
Más
allá del valioso contacto entre los que creaban por la
palabra y quienes la recibían, el simposio tuvo desde su
arranque unas características que ha mantenido: la
reflexión sobre diversos temas ligados a la vida literaria
del Ecuador. En las sucesivas convocatorias se fue especializando la
temática, y la producción literaria del
país tuvo ocasiones excepcionales de
meditación y valoración, en todos los Encuentros
sobre Literatura Ecuatoriana, que desde hace un tiempo llevan el nombre
de uno de sus creadores.
Luego
del inicial de 1978, se pensaba realizarlos anualmente. La
imposibilidad material se impuso, desarrollándose un segundo
en el 80 (del 10 al15 de noviembre). Se dio luego un largo
vacío entre el tercero de 1984 y el cuarto de
noviembre de 1990, lapso en el cual la muerte segó la
preciosa vida de Carrasco en 1987, y nos sumió en una honda
orfandad espiritual.
Parte
de los trabajos teóricos expuestos en esas ocasiones vieron
la luz en las Revistas Anales de la Universidad de Cuenca, Pucara de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad cuencana y
Cultura del Banco Central del Ecuador, sólido auspiciante de
las primeras convocatorias. Luego, volúmenes
monográficos recogieron las ponencias y comentarios.
Vinieron
el quinto, sexto y séptimo (abril de 2000)
Encuentros, en la década el noventa. Entre el
quinto, de 1993, y el sexto de 1997, la muerte volvió a
pasar su guadaña, cercenando el humor y la
fantasía al parecer inagotables de Edmundo Maldonado, eterno
prioste de estas citas de literatura y ecuatoriana, que se hicieron
también de las letras de América, por la
presencia de ilustres nombres del continente; del arte, por los
festivales que coordinaba Mario Jaramillo, y en los que vimos gran cine
y teatro, además de excelentes muestras de pintura.
El
octavo Encuentro se realizó en noviembre de 2002 (25 al 29
de noviembre), y el noveno está planificado para el 2005.
Este portal dará a conocer amplia información a
quienes accedan a él a través de Internet.
Los organizadores estamos empeñados en que
este vuelva a ser un momento de gran contacto entre el público
y los escritores, por eso creemos que uno de los temas medulares de reflexión
será conocer la poética,
la cosmovisión de los escritores
ecuatorianos más importantes, y que se encuentran en pleno ejercicio
creativo.