Embarco en busca
cuando tu alegría desaparece,
aunque avecinen naufragios.
Bestias de soledad,
tatuadas en noches;
despiertan,
hambrientas de navegantes.
Santabárbara de ausencia
prepara fusiles;
mi bogar perturba.
Diviso tus playas apenas,
marina esperanza.
Brisa eres ya
en mis velas,
a bitácora acuden
rumores de buen puerto.
Faros guían,
embebidos de tu luz.
*
Yo bebía la alegría
que vertía de tus manos.
De ella me alimentaba.
Mi fruto, mi
pan.
Y de tu ojos la luz,
que volvía todo sencillo.
...ya es tiempo de tu ausencia.
Y esta mañana
a punto de rendirme,
abrí mis
ojos,
me envolvió la oscuridad,
y mis labios eran
sed y ausencia de ti.
Por eso hoy te busco,
Porque “en tu amor cierro los ojos,
y camino sin errar.”