Volver a EscritoresJosé Edmundo Maldonado Samaniego
Nació el primero de mayo de 1937 y murió el 12 de enero de 1995. Toda su vida estuvo marcada por una serie de rasgos intensos: ruidoso e implacable humor; nunca satisfecha voracidad de lector; vocación artística, que solo encontró un camino en el que se realizó a plenitud: el teatro, tanto en la actuación como en la dirección, particularmente en los tiempos en que trabajó con la Asociación de Teatro Experimental de Cuenca (ATEC). Se desempeñó como maestro en el Colegio “Manuel J. Calle” y en la Universidad de Cuenca. Su saber era enciclopédico, y como Mallarmé, había leído todos los libros. Sentía una gran pasión por la historia, la literatura y el cine. Sus columnas en el Diario El Mercurio de su ciudad, firmadas con los seudónimos de Pedro Páramo, José Ignacio Sáenz de la Barra y Mauricio Babilonia, tuvieron larga vida, y fueron una buena muestra de su devoción por ciertas ideas, períodos y personajes históricos; así como también por autores y obras artísticas, en especial plásticas, literarias y cinematográficas. Hombre de ideas progresistas, defendía –entre otras causas-, incesantemente, las luchas libertarias, se dieran en donde se diesen; los derechos humanos, el respeto a la niñez, y la ecología. Incansable promotor cultural, incentivó la carrera artística de muchos jóvenes, presidió la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay y dirigió el Departamento de Cultura de la Universidad cuencana. El Encuentro sobre Literatura Ecuatorianatura Ecuatoriana tuvo en él a uno de sus más entusiastas animadores, tanto en vida de Alfonso Carrasco, a quien le unía una honda amistad, como luego de su muerte. Guardó y exaltó la memoria de su amigo, como un fuego sagrado. |
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